Cuando llegó a la fábrica, después de varias semanas escondida en casa de su hermana, se sintió aliviada de poder caminar por la ciudad. Le era ajeno cada centímetro de esa inmensa…
Capaces, o no, de asumir que, fuera de nuestras narrativas como refugios ficticios, vivimos estados de excepción no declarados; nos enfrentamos a la liquidez tercermundista de las relaciones frente al colapso civilizatorio…